En enero de 2025, en el Foro Económico Mundial celebrado en Davos, Suiza, se evidenció un enfrentamiento fundamental entre los líderes del Banco de Francia y representantes de la industria de blockchain sobre dónde debería originarse la confianza en la moneda. Esta discusión plantea una reconsideración estructural sobre la base de confianza del sistema financiero en una era en la que coexisten las monedas emitidas por bancos centrales y los activos criptográficos.
Diferencias fundamentales en las posiciones entre los partidarios de los bancos centrales y los partidarios de Bitcoin
El gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, enfatizó que la confianza en la moneda debe surgir de las instituciones públicas reguladas, no de la emisión de criptomonedas por parte de empresas privadas. Desde su perspectiva, la independencia del banco central es la mayor garantía del valor de la moneda.
En respuesta, el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, señaló que Bitcoin es un protocolo descentralizado sin un emisor individual, y que su independencia supera a la de los bancos centrales. Él argumenta que la competencia entre Bitcoin y los bancos centrales debería conducir a un mejor sistema monetario. Cree que la libertad de los ciudadanos para elegir entre varias opciones monetarias será la mejor forma de frenar el gasto público excesivo.
Equilibrio entre regulación e innovación — La estrategia del euro digital
Curiosamente, el señor de Galhau mostró cierta disposición a acercarse a la posición opuesta. Reconoció que, históricamente, las monedas han sido el resultado de la colaboración público-privada, y aceptó que la tecnología de tokenización puede contribuir dentro de un marco regulatorio adecuado. Sin embargo, su postura es clara: la regulación no es enemiga de la innovación, sino un elemento imprescindible para garantizar la confianza.
El proyecto del euro digital, impulsado por la Eurozona que incluye a Francia, ejemplifica esta filosofía. De Galhau afirmó que el euro digital tiene como objetivo modernizar el sistema de pagos y mantener la soberanía monetaria en la eurozona, sin reemplazar a las instituciones financieras privadas. En otras palabras, la estrategia de moneda digital promovida por Francia busca armonizar la innovación tecnológica con el papel tradicional del banco central.
La cuestión de la fuente de confianza en la moneda — Un llamado a un nuevo orden financiero
Lo que queda claro en este diálogo es la diferencia fundamental en las perspectivas sobre la fuente de confianza en la moneda. Por un lado, se defiende la confianza basada en estructuras de poder y regulación; por otro, se apuesta por la independencia tecnológica y la elección del mercado. La discusión de ambos lados es un indicador clave de hacia dónde podría dirigirse el sistema financiero en el futuro.
La estrategia digital promovida por Francia y Europa plantea la pregunta de cómo integrarán estas dos posiciones. La respuesta determinará la forma del sistema monetario y la regulación financiera de la próxima generación.
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El banco central de Francia y Coinbase en conflicto por la confianza en la moneda — Debate internacional en Davos
En enero de 2025, en el Foro Económico Mundial celebrado en Davos, Suiza, se evidenció un enfrentamiento fundamental entre los líderes del Banco de Francia y representantes de la industria de blockchain sobre dónde debería originarse la confianza en la moneda. Esta discusión plantea una reconsideración estructural sobre la base de confianza del sistema financiero en una era en la que coexisten las monedas emitidas por bancos centrales y los activos criptográficos.
Diferencias fundamentales en las posiciones entre los partidarios de los bancos centrales y los partidarios de Bitcoin
El gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, enfatizó que la confianza en la moneda debe surgir de las instituciones públicas reguladas, no de la emisión de criptomonedas por parte de empresas privadas. Desde su perspectiva, la independencia del banco central es la mayor garantía del valor de la moneda.
En respuesta, el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, señaló que Bitcoin es un protocolo descentralizado sin un emisor individual, y que su independencia supera a la de los bancos centrales. Él argumenta que la competencia entre Bitcoin y los bancos centrales debería conducir a un mejor sistema monetario. Cree que la libertad de los ciudadanos para elegir entre varias opciones monetarias será la mejor forma de frenar el gasto público excesivo.
Equilibrio entre regulación e innovación — La estrategia del euro digital
Curiosamente, el señor de Galhau mostró cierta disposición a acercarse a la posición opuesta. Reconoció que, históricamente, las monedas han sido el resultado de la colaboración público-privada, y aceptó que la tecnología de tokenización puede contribuir dentro de un marco regulatorio adecuado. Sin embargo, su postura es clara: la regulación no es enemiga de la innovación, sino un elemento imprescindible para garantizar la confianza.
El proyecto del euro digital, impulsado por la Eurozona que incluye a Francia, ejemplifica esta filosofía. De Galhau afirmó que el euro digital tiene como objetivo modernizar el sistema de pagos y mantener la soberanía monetaria en la eurozona, sin reemplazar a las instituciones financieras privadas. En otras palabras, la estrategia de moneda digital promovida por Francia busca armonizar la innovación tecnológica con el papel tradicional del banco central.
La cuestión de la fuente de confianza en la moneda — Un llamado a un nuevo orden financiero
Lo que queda claro en este diálogo es la diferencia fundamental en las perspectivas sobre la fuente de confianza en la moneda. Por un lado, se defiende la confianza basada en estructuras de poder y regulación; por otro, se apuesta por la independencia tecnológica y la elección del mercado. La discusión de ambos lados es un indicador clave de hacia dónde podría dirigirse el sistema financiero en el futuro.
La estrategia digital promovida por Francia y Europa plantea la pregunta de cómo integrarán estas dos posiciones. La respuesta determinará la forma del sistema monetario y la regulación financiera de la próxima generación.