Esta semana, los datos de inflación de Japón se han convertido en el centro de atención en el mercado de criptomonedas. Los indicadores de precios al consumidor de diciembre indican cambios significativos en las condiciones macroeconómicas que afectan directamente al movimiento de activos fijos, incluido bitcoin. Según CoinDesk, el BTC cotizó recientemente cerca de la marca de los 83.970 dólares tras caer un 6,23% en el último día.
El índice de inflación de diciembre revela tendencias mixtas
El principal índice de precios al consumidor (IPC) mostró su primera caída en cuatro meses en diciembre, bajando al 2,1% interanual frente al 2,9% de noviembre. Esto supone una desaceleración significativa que parece contribuir a la flexibilización de la política monetaria. Sin embargo, un análisis más profundo del índice de inflación muestra una imagen más compleja.
Excluyendo los precios de los alimentos, la inflación subyacente resultó ser más estable de lo que el mercado esperaba. Cayó a solo el 2,4% desde el 3% del mes anterior, una caída menos drástica que el índice principal. Los analistas de ING destacaron que los factores inflacionarios subyacentes siguen siendo persistentes, ya que tras tener en cuenta las subvenciones energéticas, las presiones sobre los precios prácticamente no han cambiado (2,9% frente al 3%).
Banco de Japón: Dividendo de sostenibilidad
El miércoles, el Banco de Japón decidió mantener el tipo de interés de referencia sin cambios en el 0,75%, lo que fue casi unánime. Sin embargo, esta decisión se acompañó de un aumento en las previsiones tanto para las tasas de crecimiento como para la inflación para 2025-2026. El Banco Central se refirió al apoyo a programas de política fiscal expansiva al defender su posición.
Este movimiento contrastante —mantener las apuestas mientras las previsiones suben— ha generado cierta tensión en el mercado. El índice de inflación actuó como una señal informativa de que la demanda de activos monetarios seguirá bajo presión a pesar de la caída del IPC global.
Yen japonés y Bitcoin: La sincronización continúa
Contrariamente a las expectativas de que la caída de la inflación debería sostener a la moneda japonesa, el yen en realidad se debilitó un 0,20%, alcanzando el nivel de 158,70 por dólar estadounidense. Esta flexibilización fue causada por el aumento de los rendimientos de los bonos gubernamentales japoneses a 10 años (JGB), que subieron 3 puntos básicos hasta el 1,12%.
Estos bonos se han convertido en un barómetro de las preocupaciones fiscales en Japón. Durante las elecciones de febrero, los partidos políticos prometen exenciones fiscales, lo que podría agravar la ya crítica situación presupuestaria. La liquidez alcanzó máximos plurianuales a principios de semana debido a preocupaciones sobre la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas.
Es importante señalar que el coeficiente de correlación entre Bitcoin y el yen japonés en los últimos 90 días es de 0,84, el nivel más alto registrado. Esto significa que estos dos activos se mueven casi de forma sincronizada, y el debilitamiento del yen afecta negativamente a la dinámica de Bitcoin.
Efectos globales del crecimiento de los bonos japoneses
El aumento de los rendimientos de los bonos japoneses crea un efecto global que a menudo se subestima. Cuando pedir prestado a Japón se vuelve más caro, aumenta el coste del capital a nivel mundial. Este “efecto de derrame” agrava la situación de los activos riesgosos, incluyendo acciones, criptoactivos y otros instrumentos especulativos.
Bitcoin cayó más de un 4,5% hasta 88.000 dólares el martes antes de una recuperación parcial. En ese momento, 市場 experimentaba un estrés real debido al temor al impacto global de las políticas monetarias y fiscales japonesas. En este contexto, el índice de inflación japonés es visto por el mercado como una señal de la trayectoria posterior del Banco de Japón.
Perspectivas: Inflación subyacente sostenible y su importancia
La inflación subyacente, que excluye los componentes menos estables (productos frescos y energía), sigue siendo motivo de cautela para el Banco de Japón. Esto explica la paradoja: a pesar de la caída del índice global de inflación, el banco central no tiene prisa por suavizar las condiciones monetarias.
Los analistas de ING señalaron que la inflación subyacente persistente podría apoyar una mayor normalización de la política en los próximos trimestres. Al mismo tiempo, una caída de la inflación general y subyacente podría empujar al BOJ a adoptar un enfoque más directo en los próximos meses.
Para el mercado de criptomonedas, esto significa que las decisiones del Banco de Japón pueden seguir siendo impredecibles. El índice de inflación japonés y su interpretación por parte de la dirección del BOJ seguirán influyendo en el tipo de bitcoin y se correlacionarán con la dinámica del yen japonés ante la persistente incertidumbre macroeconómica global.
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El índice de inflación en Japón es visto por el mercado como un factor clave en la estabilización de bitcoin y el yen japonés
Esta semana, los datos de inflación de Japón se han convertido en el centro de atención en el mercado de criptomonedas. Los indicadores de precios al consumidor de diciembre indican cambios significativos en las condiciones macroeconómicas que afectan directamente al movimiento de activos fijos, incluido bitcoin. Según CoinDesk, el BTC cotizó recientemente cerca de la marca de los 83.970 dólares tras caer un 6,23% en el último día.
El índice de inflación de diciembre revela tendencias mixtas
El principal índice de precios al consumidor (IPC) mostró su primera caída en cuatro meses en diciembre, bajando al 2,1% interanual frente al 2,9% de noviembre. Esto supone una desaceleración significativa que parece contribuir a la flexibilización de la política monetaria. Sin embargo, un análisis más profundo del índice de inflación muestra una imagen más compleja.
Excluyendo los precios de los alimentos, la inflación subyacente resultó ser más estable de lo que el mercado esperaba. Cayó a solo el 2,4% desde el 3% del mes anterior, una caída menos drástica que el índice principal. Los analistas de ING destacaron que los factores inflacionarios subyacentes siguen siendo persistentes, ya que tras tener en cuenta las subvenciones energéticas, las presiones sobre los precios prácticamente no han cambiado (2,9% frente al 3%).
Banco de Japón: Dividendo de sostenibilidad
El miércoles, el Banco de Japón decidió mantener el tipo de interés de referencia sin cambios en el 0,75%, lo que fue casi unánime. Sin embargo, esta decisión se acompañó de un aumento en las previsiones tanto para las tasas de crecimiento como para la inflación para 2025-2026. El Banco Central se refirió al apoyo a programas de política fiscal expansiva al defender su posición.
Este movimiento contrastante —mantener las apuestas mientras las previsiones suben— ha generado cierta tensión en el mercado. El índice de inflación actuó como una señal informativa de que la demanda de activos monetarios seguirá bajo presión a pesar de la caída del IPC global.
Yen japonés y Bitcoin: La sincronización continúa
Contrariamente a las expectativas de que la caída de la inflación debería sostener a la moneda japonesa, el yen en realidad se debilitó un 0,20%, alcanzando el nivel de 158,70 por dólar estadounidense. Esta flexibilización fue causada por el aumento de los rendimientos de los bonos gubernamentales japoneses a 10 años (JGB), que subieron 3 puntos básicos hasta el 1,12%.
Estos bonos se han convertido en un barómetro de las preocupaciones fiscales en Japón. Durante las elecciones de febrero, los partidos políticos prometen exenciones fiscales, lo que podría agravar la ya crítica situación presupuestaria. La liquidez alcanzó máximos plurianuales a principios de semana debido a preocupaciones sobre la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas.
Es importante señalar que el coeficiente de correlación entre Bitcoin y el yen japonés en los últimos 90 días es de 0,84, el nivel más alto registrado. Esto significa que estos dos activos se mueven casi de forma sincronizada, y el debilitamiento del yen afecta negativamente a la dinámica de Bitcoin.
Efectos globales del crecimiento de los bonos japoneses
El aumento de los rendimientos de los bonos japoneses crea un efecto global que a menudo se subestima. Cuando pedir prestado a Japón se vuelve más caro, aumenta el coste del capital a nivel mundial. Este “efecto de derrame” agrava la situación de los activos riesgosos, incluyendo acciones, criptoactivos y otros instrumentos especulativos.
Bitcoin cayó más de un 4,5% hasta 88.000 dólares el martes antes de una recuperación parcial. En ese momento, 市場 experimentaba un estrés real debido al temor al impacto global de las políticas monetarias y fiscales japonesas. En este contexto, el índice de inflación japonés es visto por el mercado como una señal de la trayectoria posterior del Banco de Japón.
Perspectivas: Inflación subyacente sostenible y su importancia
La inflación subyacente, que excluye los componentes menos estables (productos frescos y energía), sigue siendo motivo de cautela para el Banco de Japón. Esto explica la paradoja: a pesar de la caída del índice global de inflación, el banco central no tiene prisa por suavizar las condiciones monetarias.
Los analistas de ING señalaron que la inflación subyacente persistente podría apoyar una mayor normalización de la política en los próximos trimestres. Al mismo tiempo, una caída de la inflación general y subyacente podría empujar al BOJ a adoptar un enfoque más directo en los próximos meses.
Para el mercado de criptomonedas, esto significa que las decisiones del Banco de Japón pueden seguir siendo impredecibles. El índice de inflación japonés y su interpretación por parte de la dirección del BOJ seguirán influyendo en el tipo de bitcoin y se correlacionarán con la dinámica del yen japonés ante la persistente incertidumbre macroeconómica global.