«No tengo mucha inteligencia emocional; soy demasiado franco, demasiado meticuloso y demasiado terco con lo que está bien y lo que está mal, y, además, no se me da bien manejar relaciones humanas complejas.» Ese soy yo. Esa fue la razón principal por la que me alejé de algunos pequeños colectivos Kol y no busqué una Agencia para que guíe, llevando de la mano, a mi hermano menor. Especialmente el año pasado, cuando me topé con un supuesto “veterano” que actuaba con fingimiento: no impulsaba recursos ni llevaba proyectos, pero por detrás, con mala intención, planeaba destruir mi «sustento», y encima se daba aires, queriendo que yo fuera a hacerme pequeño y a mendigarle para agradarle.

Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado