El crecimiento real de las ventas minoristas sigue por debajo de la trayectoria previa a la pandemia, y no parece especialmente alentador. Las cifras muestran que el gasto de los consumidores no ha recuperado el nivel en el que debería estar a estas alturas. Si confiamos en el consumo para impulsar el impulso económico, necesitaremos un aumento notable en los patrones de gasto. En este momento, la brecha entre donde estamos y donde deberíamos estar es bastante difícil de ignorar.
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El crecimiento real de las ventas minoristas sigue por debajo de la trayectoria previa a la pandemia, y no parece especialmente alentador. Las cifras muestran que el gasto de los consumidores no ha recuperado el nivel en el que debería estar a estas alturas. Si confiamos en el consumo para impulsar el impulso económico, necesitaremos un aumento notable en los patrones de gasto. En este momento, la brecha entre donde estamos y donde deberíamos estar es bastante difícil de ignorar.