El reloj de XRP marca una cifra que demanda atención: exactamente 173 días han transcurrido desde el pico de julio de 2025. Si esto suena a coincidencia, piénsalo dos veces. El analista “Bird” ha identificado un patrón técnico prácticamente idéntico al que precedió la gran expansión de 2025. En ese entonces, XRP requirió exactamente el mismo período para romper su máximo histórico tras completar una cuña descendente. Ahora, la historia parece estar escribiendo su propio guión. ¿Será esta la la suerte que los inversores esperaban?
El patrón que se repite: 173 días de compresión
Desde el pico de julio de 2025 hasta hoy, han pasado exactamente 173 días. Más allá del número, lo verdaderamente significativo es que XRP ha permanecido dentro de una compresión estructurada que evoca los momentos previos a sus mayores movimientos. A pesar de una presión de venta persistente, el precio se mantiene firme alrededor de los $1.50, confinado en un rango cada vez más estrecho. Este fenómeno no es debilidad, sino acumulación de energía potencial.
La “suerte” del número 173 radica en que los mercados tienden a repetir sus propios ritmos. Los ciclos técnicos que gobernaron el movimiento anterior ahora se despliegan nuevamente. La pregunta central no es si XRP subirá, sino cuándo.
Presión contenida en el rango de $1.50
Imagina un resorte comprimido bajo presión constante. Cuanto menor sea su espacio, mayor será la energía liberada al soltarse. XRP se encuentra en exactamente esa fase: una compresión tardía. El precio, actualmente en $1.50, se aprieta contra resistencias superiores e inferiores, mientras el volumen de 24 horas se mantiene en $121.11 millones.
Lo más notable es que aunque el volumen actual resulta inferior a los picos de ciclos anteriores (1,800 millones), la estructura del gráfico mantiene sus características predictivas. Los analistas coinciden en que estamos presenciando la calma antes de la tormenta.
Objetivos de precio: De $4.5 a escenarios de 2017
Si el patrón mantiene su precisión histórica, el objetivo inmediato oscila entre $4 y $4.5, lo que significaría un movimiento alcista superior al 113% desde los niveles actuales. Pero hay analistas como “Steph is Crypto” que proyectan un escenario más ambicioso.
Al comparar este momento con el legendario ciclo de 2017, los cálculos sugieren que XRP podría alcanzar niveles que parecen desproporcionados: por encima de $22. Si bien esto representa un escenario de “super explosión”, la estructura gráfica contiene las huellas digitales de los movimientos previos a tales amplificaciones de precio.
La estructura se alinea: La suerte está en los números
El máximo histórico de XRP alcanzó $3.65. La brecha entre el precio actual ($1.50) y ese ATH es tan solo de $2.15, una distancia que en términos porcentuales representa un 143% de movimiento potencial. Luego, si la comparación con 2017 tuviera validez, los espacios de precios por explorar serían considerablemente mayores.
Los 173 días no son una mera curiosidad estadística. En la arquitectura de los ciclos de mercado, los períodos de compresión reflejan fases de redistribución de activos. Mientras el precio permanece “dormido” en rangos estrechos, la estructura interna se reorganiza, preparando el escenario para movimientos directivos significativos.
¿El último tren antes de que XRP sea “caro”?
XRP no está inmóvil; está acumulando impulso en el silencio. La suerte, en este contexto, no es una cuestión de azar, sino de reconocimiento de patrones que se han probado a lo largo de ciclos anteriores. Cada análisis técnico sugiere que estamos ante un momento de inflexión.
¿Será este el último período para acumular antes de que XRP abandone su rango de compresión? Los 173 días de espera podrían convertirse en el preludio de una transformación de precios que redefinira la percepción del activo. La estructura está lista, el patrón se repite, y la suerte, como suele ocurrir en los mercados, podría favorecer a quienes entienden lo que los números están diciendo.
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XRP y la suerte del ciclo de 173 días: ¿el momento decisivo?
El reloj de XRP marca una cifra que demanda atención: exactamente 173 días han transcurrido desde el pico de julio de 2025. Si esto suena a coincidencia, piénsalo dos veces. El analista “Bird” ha identificado un patrón técnico prácticamente idéntico al que precedió la gran expansión de 2025. En ese entonces, XRP requirió exactamente el mismo período para romper su máximo histórico tras completar una cuña descendente. Ahora, la historia parece estar escribiendo su propio guión. ¿Será esta la la suerte que los inversores esperaban?
El patrón que se repite: 173 días de compresión
Desde el pico de julio de 2025 hasta hoy, han pasado exactamente 173 días. Más allá del número, lo verdaderamente significativo es que XRP ha permanecido dentro de una compresión estructurada que evoca los momentos previos a sus mayores movimientos. A pesar de una presión de venta persistente, el precio se mantiene firme alrededor de los $1.50, confinado en un rango cada vez más estrecho. Este fenómeno no es debilidad, sino acumulación de energía potencial.
La “suerte” del número 173 radica en que los mercados tienden a repetir sus propios ritmos. Los ciclos técnicos que gobernaron el movimiento anterior ahora se despliegan nuevamente. La pregunta central no es si XRP subirá, sino cuándo.
Presión contenida en el rango de $1.50
Imagina un resorte comprimido bajo presión constante. Cuanto menor sea su espacio, mayor será la energía liberada al soltarse. XRP se encuentra en exactamente esa fase: una compresión tardía. El precio, actualmente en $1.50, se aprieta contra resistencias superiores e inferiores, mientras el volumen de 24 horas se mantiene en $121.11 millones.
Lo más notable es que aunque el volumen actual resulta inferior a los picos de ciclos anteriores (1,800 millones), la estructura del gráfico mantiene sus características predictivas. Los analistas coinciden en que estamos presenciando la calma antes de la tormenta.
Objetivos de precio: De $4.5 a escenarios de 2017
Si el patrón mantiene su precisión histórica, el objetivo inmediato oscila entre $4 y $4.5, lo que significaría un movimiento alcista superior al 113% desde los niveles actuales. Pero hay analistas como “Steph is Crypto” que proyectan un escenario más ambicioso.
Al comparar este momento con el legendario ciclo de 2017, los cálculos sugieren que XRP podría alcanzar niveles que parecen desproporcionados: por encima de $22. Si bien esto representa un escenario de “super explosión”, la estructura gráfica contiene las huellas digitales de los movimientos previos a tales amplificaciones de precio.
La estructura se alinea: La suerte está en los números
El máximo histórico de XRP alcanzó $3.65. La brecha entre el precio actual ($1.50) y ese ATH es tan solo de $2.15, una distancia que en términos porcentuales representa un 143% de movimiento potencial. Luego, si la comparación con 2017 tuviera validez, los espacios de precios por explorar serían considerablemente mayores.
Los 173 días no son una mera curiosidad estadística. En la arquitectura de los ciclos de mercado, los períodos de compresión reflejan fases de redistribución de activos. Mientras el precio permanece “dormido” en rangos estrechos, la estructura interna se reorganiza, preparando el escenario para movimientos directivos significativos.
¿El último tren antes de que XRP sea “caro”?
XRP no está inmóvil; está acumulando impulso en el silencio. La suerte, en este contexto, no es una cuestión de azar, sino de reconocimiento de patrones que se han probado a lo largo de ciclos anteriores. Cada análisis técnico sugiere que estamos ante un momento de inflexión.
¿Será este el último período para acumular antes de que XRP abandone su rango de compresión? Los 173 días de espera podrían convertirse en el preludio de una transformación de precios que redefinira la percepción del activo. La estructura está lista, el patrón se repite, y la suerte, como suele ocurrir en los mercados, podría favorecer a quienes entienden lo que los números están diciendo.