Las personas necesitan enriquecerse dos veces. La primera vez, cuando tienen dinero, se vuelven arrogantes y se dejan llevar, tratando de demostrar constantemente su valía por miedo a que los demás piensen que son pobres. La segunda vez, al ser realmente ricos, dejan atrás muchas vanidades y comparaciones, y adquieren más calma y discreción, escondiendo lo que puedan y sin sentir la necesidad de demostrar nada a los demás.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Las personas necesitan enriquecerse dos veces. La primera vez, cuando tienen dinero, se vuelven arrogantes y se dejan llevar, tratando de demostrar constantemente su valía por miedo a que los demás piensen que son pobres. La segunda vez, al ser realmente ricos, dejan atrás muchas vanidades y comparaciones, y adquieren más calma y discreción, escondiendo lo que puedan y sin sentir la necesidad de demostrar nada a los demás.