Cuando se habla de patrimonio digital, las cifras de millones ya no son solo números hipotéticos. Con millones de titulares de criptomonedas distribuidos por todo el mundo, el riesgo de perder activos digitales de forma permanente se vuelve cada vez más real cuando sus propietarios fallecen sin una planificación adecuada.
El problema es que, sin una estrategia de herencia digital, estos activos pueden quedar inaccesibles para sus seres queridos, lo que resulta en la pérdida definitiva de fondos valiosos. La falta de preparación puede llevar a que las claves privadas y las wallets queden inaccesibles, y que los herederos no puedan acceder a los activos digitales, causando pérdidas irreparables. Por eso, es fundamental contar con un plan de herencia digital para proteger estos activos y garantizar que puedan ser transferidos de manera segura en caso de fallecimiento.