Si eres como la mayoría de las personas, probablemente pienses en las tarjetas de crédito como herramientas financieras diseñadas para ayudarte. Pero para millones, las tarjetas de crédito se han convertido en un pasivo en lugar de un activo. El problema no son las tarjetas en sí—es cómo las usamos. Tomar decisiones equivocadas sobre las tarjetas de crédito puede atraparte y llevarte a una espiral de deuda que resulta difícil de romper. Muchas personas no entienden completamente los intereses, las tasas y las condiciones que acompañan a estas tarjetas, lo que puede hacer que sus finanzas se deterioren rápidamente. Además, el uso impulsivo y la falta de planificación pueden convertir una herramienta útil en una carga financiera que afecta tu estabilidad económica y tu tranquilidad. Por eso, es fundamental aprender a gestionar correctamente las tarjetas de crédito, usarlas con responsabilidad y conocer cuándo es mejor evitarlas para mantener tu salud financiera en buen estado.