El Banco de Inglaterra ha lanzado recientemente una señal contundente: la restricción sobre el límite de tenencia de stablecoins no se levantará fácilmente.
La vicegobernadora Sarah Breeden lo dijo sin rodeos: ¿qué pasaría si las stablecoins se expandieran sin límites en el Reino Unido? Agotamiento de la liquidez de los bancos comerciales, reducción de los préstamos a empresas y familias, y la posibilidad de que todo el sistema financiero se vea sacudido.
Limitaciones que revelan la verdadera preocupación del Reino Unido
El plan británico parece bastante “conservador”: un máximo de 10.000-20.000 libras esterlinas en stablecoins por persona, 10 millones de libras para empresas, y posibles exenciones para grandes compañías. Pero, en realidad, este marco responde a una pregunta fundamental del banco central: cuando los activos digitales se convierten en la nueva “hucha”, ¿cómo sobrevivirán los bancos tradicionales?
La división regulatoria también resulta interesante: el Banco de Inglaterra vigila de cerca las stablecoins vinculadas a la libra esterlina (por su alto riesgo sistémico) y el resto queda en manos de la Autoridad de Conducta Financiera (FCA), con una supervisión más laxa. Al mismo tiempo, el banco central colabora con el Ministerio de Hacienda para diseñar un “plan de contingencia ante el colapso de stablecoins”, por si alguna...