Cuando se trata de obtener exposición al oro en 2025, los inversores enfrentaron una elección crucial entre dos enfoques fundamentalmente diferentes. GDX y GLD ambos aprovecharon el histórico rally del oro del año, sin embargo, sus retornos amplificados contaron historias muy distintas. La pregunta central no es solo cuál tuvo un mejor desempeño—es qué estrategia sería más beneficiosa a largo plazo y cómo podrían afectar las condiciones del mercado a sus resultados. Además, los inversores deben considerar los riesgos asociados con cada opción y cómo estas inversiones encajan en sus carteras generales. La decisión entre diversificación y concentración, entre fondos físicos y fondos que invierten en empresas mineras, puede marcar la diferencia en sus ganancias y pérdidas futuras. En definitiva, entender las diferencias y similitudes entre GDX y GLD es esencial para tomar decisiones informadas en un mercado tan volátil como el del oro.