A pesar de su nombre engañoso, la tiña en perros no es causada por gusanos parasitarios, sino por una infección fúngica que afecta la piel, el pelaje y las uñas. Esta condición fúngica, conocida médicamente como dermatofitosis, puede afectar a perros de cualquier edad y raza, convirtiéndola en una de las infecciones cutáneas más comunes