El sector de la computación cuántica ha cautivado la imaginación de los inversores como pocas tecnologías antes. Rigetti Computing, D-Wave Quantum e IonQ han registrado retornos impresionantes en los últimos años, mientras que gigantes tecnológicos como Alphabet están invirtiendo miles de millones en investigación cuántica. Sin embargo, aquí está la paradoja: uno de los aspectos más sorprendentes es que, a pesar de estos avances y de las inversiones masivas, todavía estamos en las etapas iniciales de desarrollo de la tecnología cuántica y su aplicación práctica en el mundo real. La computación cuántica tiene el potencial de revolucionar campos como la criptografía, la simulación de materiales y la inteligencia artificial, pero aún enfrenta desafíos técnicos y de escalabilidad que deben superarse. La inversión en este sector continúa creciendo, y muchas empresas están compitiendo por liderar la próxima gran revolución tecnológica. La pregunta que surge es si esta carrera acelerada llevará a resultados tangibles en un futuro cercano o si todavía estamos en la fase de exploración y experimentación.